La narradora zamorana que reside en Lanzarote desde hace 25 años participa en la 35º edición del Festival Internacional de Narración Oral ‘Cuenta con Agüimes’ que se inicia el próximo día 17 de marzo
Las Palmas de Gran Canaria, 12 de marzo de 2026.- La narradora zamorana de nacimiento y lanzaroteña de adopción, Cristina Temprano, asegura que los cuentos “son un flotador en medio de la tempestad” y tiene meridianamente claro que desde que era pequeña han sido su íntima máquina para viajar a través del tiempo. Temprano, que participa por segundo año consecutivo en la nueva edición del Festival Internacional de Narración Oral ‘Cuenta con Agüimes’, que comienza el día 17 de marzo y se extenderá hasta el 22 del citado mes, trabaja desde 2002 como narradora oral contando historias igual que en teatros, bibliotecas y colegios, en cafés, embajadas o librerías. Es igual para ella. Lo importante es contar.
La narradora, que participa los días 19 en la gala conmemorativa de los 35 años del festival de Agüimes que se celebra en el Teatro Municipal (20:30 horas), el 21 en solitario en la Casa de la Cultura de Playa de Arinaga (12:00 horas), el 21 en la mesa redonda que abordará la realidad de los festivales de narración oral de Canarias en el mismo teatro (18:00 horas) y el 22 en la contada colectiva que tendrá lugar también en el Teatro Municipal de Agüimes (12:00 horas), llegó en 2001 a la isla de Lanzarote, en donde dirige el festival ‘Palabras al Vuelo’, evento con el que ha conseguido “consolidar un público diverso de escuchadores en la isla de los volcanes”.
“Puedo prescribir cuentos oficialmente porque soy Doctora en Educación, con una tesis dedicada a la narración oral en el siglo XXI. Como nadie en su sano juicio va a leer sus quinientas páginas, doy conferencias para divulgarla en pequeñas y útiles dosis para la vida”, señala Temprano, a la que fascina el jazz, el soul, el blues, “los atardeceres a la orilla del mar y la paella de mi madre. Soy una activista de la cultura y la vida participativa. Mi trabajo me entusiasma. Mucho. Muchísimo con tendencia al infinito”, declara la relatora que suele subirse a la tarima sin apoyos de ningún tipo, aunque su afición a la música le empuja de vez en cuando a incorporar su acordeón y otros instrumentos en algunos de sus espectáculos.
Sus historias se alimentan del miedo y el amor, “dos fuerzas que mueven el mundo y mandan en nuestras decisiones”, de las luces y sombras del alma humana, de ecos de antiguas sonoridades isleñas, de pasiones desencadenadas y contenidas, deseos confusos, ardores, apetitos, amores, amoríos, engaños y desengaños… Temprano defiende la necesidad de contar y escuchar historias y de poder hacerlo cara a cara, presencialmente y reclama la importancia de seguir el camino que nos marcan nuestras curiosidades y nuestras pasiones, algo que, impulsado por su entrega a la narración oral, le ha llevado a formarse en locución, música, teatro, danza, expresión corporal o la gestión cultural.
Está enamorada de Lanzarote. Y por ello uno de sus cuentos lo dedica al creador universal César Manrique convirtiendo su vida en un viaje biográfico por su infancia, sus descubrimientos y su apasionada erupción de ideas, que esto un canto a la utopía y la creatividad. “Lanzarote es una isla hija de África, hermana de Latinoamérica y parte de la Macaronesia y Europa”.
“Escuchar una historia es querer entender el mundo. Reflejarse en los ojos de los demás. Sentir que las fronteras son líneas inventadas. Contarla es hacerse gigante. Achicarse hasta la mínima potencia. Declararse dispuesto a vivir”, propone la narradora. “Me aficioné a los cuentos porque quería conocer el mundo entero y viajar a todos los tiempos: pasados, presentes, futuros, paralelos, tangentes, perpendiculares, irreales, imaginados, imposibles… Comencé a contarlos porque se enredaron en mi voz, un poco sin querer y un poco queriendo. Me dejé atrapar por las palabras, y casi sin darme cuenta comencé a andar este camino habitado de palabras y silencios. Ahora mis pasos están llenos de historias”, agrega.
Al referirse al Festival Internacional de Narración Oral ‘Cuenta con Agüimes’ que organiza la concejalía de Cultura del citado municipio que dirige Efraín González, con la colaboración de la Consejería de Cultura el Cabildo grancanario, comenta que el evento “visibiliza la narración oral de una manera profesional y contribuye a posicionarla como una manifestación cultural de primer orden, defendiéndola como un arte que genera público independiente”. La narradora, que es doctora en Ciencias de la Educación, cree que la escuela juega un papel decisivo en la adquisición de las competencias lingüísticas y lectoras del alumnado y futuros adultos. “Existe una enorme diferencia entre los niños y las niñas que están habituados a leer, a escribir, mirar libros y a relacionarse con la palabra como elemento de su día a día, y los que apenas disfrutan de ella”, agrega. “Las palabras son puro juego. Un punto de partida para que “los niños y niñas que no leen” compartan sus inquietudes y descubran todos los recursos expresivos a su alcance”.
Presta mucha importancia cuando cuenta a la voz, de la que proclama que “posee una fuerza contagiosa. Tiene ritmo, color, proyeccioìn… Puede reconfortar, sugerir, ¡deprimir! o transportarnos a otros tiempos y lugares”, concluye Temprano.
La nueva edición del Festival ‘Cuenta con Agüimes’ será animada en su 35 aniversario por la narradora marroquí Halima Hamdane, la guipuzcoana Virginia Imaz, el valenciano Félix Albo, el canario Pancho Bordón y los zamoranos José Luis Gutiérrez García ‘Guti’ y Cristina Temprano, a los que se sumará la participación del colectivo Labrantes de la Palabra, que celebra los 25 años de existencia, o de la compañía Entropías imposibles en algunas iniciativas puntuales contempladas en el programa, que se solapa el día 20 de marzo con el Día Internacional de la Narración Oral que se celebra en el mundo coincidiendo con el equinoccio de primavera.