- El día 10 de abril, entre las 11:00 y las 14:00 horas, el tinerfeño ofrece una charla en el mencionado espacio situado en el número 10 de la calle Fernando Armas de Tafira Baja
Las Palmas de Gran canaria, 8 de abril de 2026.- El fanzinero tinerfeño Toni estará presente el día 10 de abril en la sede del Taller de Grabado que el Cabildo grancanario mantiene abierto en la urbanización Zurbarán de la zona de Tafira Baja, para hablar de las muchas iniciativas que impulsa alrededor del fanzine como recurso de creación, como SacoRoto, la editorial Cero Fanzine o la Feria de Autoedición CoZidos, entre otras.
El creador multidisciplinar y autodidacta, que viene trabajando principalmente con el collage y experimentando con él, al tiempo que, promoviendo la subcultura del fanzine, departirá entre las 11:00 y las 14:00 horas, con las personas que deseen acercarse al citado taller situado en el número 10 de la calle Fernando Armas de Tafira Baja, de Cero Fanzine, una iniciativa autogestionada orientada a aquellos que quieran acercarse a la cultura underground, a otras formas de aprehender y de entender lo que nos rodea. Según Lemus, “el fanzine es otro lenguaje expresivo donde la creatividad no colisiona con las formas ortodoxas del arte, sino que lo engulle”. La iniciativa está incluida en el programa denominado Abril-Libro articulado por la Consejería de Cultura del Cabildo grancanario, con motivo del Día del Libro, que se desarrolla en sus distintos equipamientos culturales.
Toni Lemus puso en marcha en 2015 la propuesta creativa SacoRoto y, más adelante, la editorial Cero Fanzine. Es organizador de la Feria de Autoedición coZidos, lugar de encuentro fanzinero abierto para todo aquel interesado en las publicaciones independientes. Además, ha participado en numerosos talleres y encuentros dentro y fuera de las Islas Canarias.
El conjunto que Cero Fanzine presenta de la mano de Lemus es una clara prueba de la efervescencia de este formato: su colección suma más de 800 fanzines en el que se mezclan infinidad de autores, técnicas, temáticas, tamaños y formatos. El 95% de ellos han sido seleccionados por Lemus, que suele buscar autores con un mínimo de trayectoria en la autoedición o en el arte en general (en los fanzines se recorta, se pega, se pliega, se hacen collages, se recicla, se pinta, se fotografía, se hace caligrafía), aunque también acepta propuestas amateurs.
Para él, que lleva más de una década en este mundo de lo subterráneamente artístico, lo importante es que el proyecto "sea un trabajo auténtico, que se salga un poco de la norma y que se autoedite". Eso sí, en su espacio no tiene cabida nada "que atente contra la seguridad personal". El espacio de Cero Fanzine busca ser un punto de encuentros y de debates y también un lugar seguro para cualquiera que se aproxime a él, ser los "oídos y a voz de otro tipo de personas que en otros espacios no tienen repercusión", puntualiza Lemus.
Lemus define el fanzine como “una publicación hecha sin control estatal ni ISBN, creada con medios sencillos, donde cualquiera puede volcar sus ideas, pensamientos y expresiones”. Para él, esta libertad es su mayor valor: “No hay filtros ni jerarquías; es cultura autogestionada y accesible, que se difunde en papel, en tiradas cortas y con espíritu crítico”. Recuerda que muchos artistas contemporáneos utilizan hoy el formato fanzine “como vía de difusión para sus proyectos, libros o discos, aunque con recursos que los pioneros no teníamos por entonces”.
Cozidos y el espacio Cero Fanzine se mantienen sin ayudas públicas. “No recibimos dinero institucional de forma consciente. Preferimos la autogestión, las colaboraciones y el apoyo de amigos. No hay negocio detrás: lo hacemos por difundir otra cultura, fuera de los circuitos institucionales”, concluye Lemus.