- Las iniciativas que han llegado a la final convierten ciencia de vanguardia en soluciones en energía, salud, materiales, fotónica y tecnología espacial
- El ganador se dará a conocer en la final que se celebrará este viernes, 17 de abril, a las 18:00h, en el Espacio Mutua Tinerfeña en La Laguna
- El respaldo del sector privado refuerza un modelo que conecta investigación, inversión y desarrollo industrial en las islas
16 de abril de 2026. El Premio Canarias de Innovación y Tecnología Blas Cabrera, impulsado por la Asociación Canaria de Startups (EMERGE), encara su fase decisiva tras la selección de los cinco proyectos finalistas de su edición 2026. Esta convocatoria vuelve a poner de manifiesto la fortaleza del ecosistema científico del archipiélago y su capacidad para proyectarse hacia soluciones con impacto global. El nombre del proyecto ganador, que recibirá un premio de 30.000 euros, se dará a conocer este viernes, 17 de abril, a las 18:00h en el marco de la Gala de la Innovación en Canarias que se celebrará en el Espacio Mutua Tinerfeña en La Laguna.
Los proyectos finalistas representan una muestra diversa y ambiciosa de la investigación vinculada a las islas como industria y paraje de innovación. Las propuestas abarcan desde la energía nuclear y la tecnología espacial hasta la biomedicina, los nuevos materiales o la seguridad basada en fotónica. Todos ellos comparten el denominador común de querer transformar conocimiento científico en aplicaciones reales capaces de generar valor económico, mejoras sociales e innovación tecnológica, tal y como subraya el gerente de EMERGE, Braulio Quintana: “Este Premio busca identificar la ciencia excelente que ocurre en Canarias y ayudarla a dar el salto, para que no se quede solo en publicaciones, sino que se convierta en soluciones reales con impacto global”.
Entre las iniciativas seleccionadas se encuentra AVissiOn, un proyecto deep-tech que propone una revolución en la observación nuclear mediante el uso de antineutrinos, partículas capaces de atravesar la materia y que, gracias a una tecnología innovadora, permiten por primera vez monitorizar en tiempo real la actividad de un reactor nuclear desde el exterior de forma no invasiva e imposible de manipular. Esta tecnología, basada en el sistema LiquidO, abre una nueva vía para la seguridad y verificación independiente en un contexto de crecimiento de la energía nuclear a nivel global, situando además a Canarias como posible enclave estratégico para la fabricación de instrumentación avanzada vinculada a este sector.
Junto a esta propuesta, el proyecto Circular-COMP plantea una solución tangible a la dependencia de los polímeros fósiles, una de las grandes preocupaciones vigentes en la investigación contemporánea. A partir de la valorización de residuos locales, el equipo ha desarrollado una plataforma tecnológica que permite fabricar materiales compuestos sostenibles con prestaciones industriales, integrando criterios de reciclabilidad y eficiencia en el uso de recursos. Su enfoque combina innovación en materiales con aplicabilidad directa en procesos industriales ya existentes, lo que facilita su escalabilidad y adopción.
En el ámbito de la transferencia tecnológica desde la investigación espacial, el proyecto DRAGO-Earth introduce una innovación disruptiva en el campo de la imagen infrarroja. Basado en una patente del Instituto de Astrofísica de Canarias, este sistema elimina la necesidad de refrigeración en cámaras SWIR mediante corrección por software del ruido térmico, reduciendo costes, tamaño y consumo energético. Esta mejora abre la puerta a una expansión significativa del uso de estas cámaras en sectores como la agricultura, la industria o la automoción, donde la capacidad de ver lo invisible resulta clave.
La biomedicina también está representada en esta final con MEAPark, una herramienta diagnóstica para la enfermedad de Parkinson desarrollada por un equipo de la Universidad de La Laguna en colaboración internacional. El dispositivo permite detectar la enfermedad en minutos mediante el análisis funcional de la serotonina en plaquetas, con una tasa de acierto superior al 90%. Su potencial no se limita al diagnóstico precoz, sino que se extiende a la diferenciación de patologías y al desarrollo de nuevos tratamientos, abriendo nuevas vías en la lucha contra una de las enfermedades neurodegenerativas más relevantes.
Completa la lista de finalistas TENET Lightkey, una tecnología basada en nanotecnología y fotónica que permite convertir cualquier material en infalsificable mediante una firma de luz codificada imposible de replicar. A través del uso de propiedades cuánticas de materiales luminiscentes, esta innovación ofrece una solución robusta frente a la falsificación en sectores como el lujo, la alimentación, la electrónica o los circuitos integrados, trasladando sistemas de alta seguridad a aplicaciones cotidianas con un coste reducido y gran versatilidad.
La selección de estos cinco proyectos pone de relieve el nivel científico existente en Canarias y la creciente orientación hacia la transferencia y la generación de impacto en sectores estratégicos que competen a la industria científica actual. En este proceso, el papel del sector privado resulta fundamental. El Premio Canarias de Innovación y Tecnología Blas Cabrera cuenta con el respaldo de entidades como Astilleros Canarios S.A. (ASTICAN), ECOS Group y el Grupo Félix Santiago Melián (Grupo FSM), cuya implicación refleja una apuesta decidida por conectar ciencia e industria en el archipiélago.
Con décadas de experiencia en la reparación naval y el desarrollo de soluciones para energías renovables marinas, ASTICAN entiende la innovación como una palanca estratégica para su crecimiento en un mercado global cada vez más exigente. Por su parte, ECOS Group aporta su experiencia en consultoría ambiental, oceanografía e ingeniería costera, operando en entornos internacionales y contribuyendo con soluciones técnicas avanzadas en sectores clave para la sostenibilidad. En la misma línea, Grupo FSM representa una visión empresarial comprometida con el desarrollo equilibrado de Canarias, impulsando iniciativas en ámbitos como la energía limpia, la agricultura o el tratamiento del agua, con una clara orientación hacia la sostenibilidad y la independencia energética.
La implicación de estos patrocinadores permite hacer realidad este premio que refuerza el propósito de generar un ecosistema donde el conocimiento científico pueda encontrar vías reales de desarrollo. Este maridaje entre investigadores, empresas e inversores se consolida como un elemento clave para el futuro económico y tecnológico de Canarias.
Con la mirada puesta en la final de este viernes 17 de abril, el Premio Blas Cabrera se afianza como una plataforma de visibilización de la excelencia científica que se genera en las islas. Cinco proyectos, cinco caminos distintos, pero con el denominador común de querer demostrar que desde Canarias es posible crear soluciones capaces de transformar industrias y responder a retos globales.