Miércoles, 22 Abril 2026 19:07

BNR-Primero Canarias exige respuestas inmediatas al colapso institucional en el Ayuntamiento de Agaete

La situación actual del Ayuntamiento de Agaete ha alcanzado un nivel de deterioro que no puede ni debe ser ignorado. Nos encontramos ante un escenario de colapso institucional que afecta directamente a los servicios más básicos que cualquier administración local está obligada a garantizar.

La limpieza viariala recogida de residuos la seguridad ciudadana son pilares fundamentales para la calidad de vida de cualquier municipio. Estos presentan un estado claramente deficiente. Son múltiples las imágenes que estamos recibiendo de espacios públicos en condiciones inaceptables de suciedad. Del mismo modo, la recogida selectiva de residuos se ha convertido en un grave problema para los vecinos, vecinas y visitantes con contenedores desbordados durante varios días sin ser atendidos. Y, por último, los testimonios de vecinos que nos hacen llegar sus quejas de desprotección e inseguridad por robos.

LA SEGURIDAD EN AGAETE

En materia de seguridad, la situación es especialmente preocupante. No se trata únicamente de un hecho puntual reciente, sino de una problemática que viene agravándose desde hace tiempo. La pasada semana ya se publicaban reportajes en nuestras redes sociales que recogían el testimonio de varios establecimientos afectados por incidentes relacionados con la inseguridad, lo que confirma que estamos ante un problema estructural.

Actualmente, solo hay dos agentes de policía en servicio en la calle, una cifra claramente insuficiente para garantizar la seguridad en el municipio. Además, hay tres agentes en situación de incapacidad permanente, lo que implica que no regresarán al servicio, una circunstancia que el Ayuntamiento debería haber previsto desde el pasado año convocando los procesos necesarios o adhiriéndose a los mecanismos de selección disponibles para cubrir estas plazas esenciales. Las tres plazas que previsiblemente se cubrirán a finales de abril corresponden a agentes en prácticas, fruto de procesos selectivos impulsados anteriormente, lo que demuestra la importancia de la planificación frente a la improvisación.

A esta situación se suman dos agentes más actualmente de baja médica por incapacidad temporal, que confiamos puedan reincorporarse cuando mejoren sus condiciones de salud. En la práctica, el servicio policial recae sobre un único agente operativo junto a un oficial, en un contexto que, según se nos ha trasladado, está marcado por una fuerte presión laboral sostenida en el tiempo.

A ello se añade un grave deterioro de los medios materiales: de los cuatro vehículos policiales existentes, dos tienen la ITV caducada, uno se encuentra averiado y el único operativo está asignado al oficial de policía. Esto provoca que el único agente operativo carezca de vehículo para poder desempeñar su labor con normalidad.

Esta situación es, sencillamente, inadmisible en un municipio de la relevancia de Agaete.

Resulta igualmente preocupante que, pese a haberse puesto en conocimiento del Ayuntamiento situaciones que podrían requerir la activación de protocolos internos, como el de acoso laboral, no se hayan adoptado medidas tras varios meses. Todo ello apunta no solo a una falta de respuesta, sino a una gestión que, lejos de corregir los problemas, está contribuyendo a agravarlos.

Estamos hablando de cuestiones básicas. La seguridad es un pilar esencial, y cuando la ciudadanía percibe inseguridad, se genera una lógica preocupación social. De hecho, la situación ya es ampliamente conocida entre los vecinos y vecinas, lo que está provocando inquietud y una creciente sensación de desprotección. Este tipo de escenarios deben abordarse con responsabilidad, sin alarmismo, pero con total claridad: no se están tomando las medidas adecuadas ni se percibe una estrategia efectiva para revertir la situación.

Además, no se observan avances en herramientas clave como los sistemas de videovigilancia, cuya operatividad resulta fundamental y cuya implantación ya generó controversia en el pasado. Hoy, la falta de funcionamiento de estos sistemas supone una pérdida evidente de capacidad preventiva.

EL AYUNTAMIENTO DE AGAETE

Administrar un ayuntamiento es una tarea compleja que requiere dedicaciónesfuerzo constantevoluntad política y una estructura de gobierno sólida. No se trata de una labor sencilla, y precisamente por ello exige responsabilidadcompromiso capacidad de gestión. Lamentablemente, en las condiciones actuales, resulta evidente que así no se puede gobernar.

Lo que tampoco resulta razonable es pretender dirigir el Ayuntamiento con un grupo de gobierno claramente insuficiente. La experiencia demuestra que, para gestionar adecuadamente un municipio con la complejidad de Agaete, son necesarias al menos seis o siete personas plenamente operativas. Existe un volumen de trabajo elevado que exige organización, presencia y dedicación si realmente se quiere gobernar con eficacia.

En la actualidad, el gobierno municipal se encuentra en minoría con seis concejales, de los cuales, según la información disponible, tres están de baja. De los tres restantes, uno cuenta con dedicación exclusiva, otro con dedicación parcial y el tercero no dispone de dedicación al mantener su actividad profesional. En la práctica, esto sitúa al Ayuntamiento en una situación operativa mínima, absolutamente insuficiente para atender las necesidades del municipio.

 

Agaete no merece esta situación. No merece un Ayuntamiento desbordado, sin capacidad de respuesta, ni una estructura política que no está a la altura de sus vecinos y vecinas.

Por todo ello, es imprescindible asumir responsabilidades y adoptar medidas urgentes que permitan recuperar la normalidad institucional, garantizar los servicios públicos esenciales y devolver a Agaete la dignidad administrativa que le corresponde. La situación actual es insostenible y puede derivar en un colapso aún mayor si no se actúa de inmediato.

Y si quienes actualmente tienen la responsabilidad de gobernar no pueden hacerlo en condiciones, deben dar un paso a un lado y permitir que otras personas asuman el reto de gestionar el municipio con la dedicación y solvencia que Agaete merece.

Mirar hacia otro lado ya no es una opción.